La Semana por la Paz: Una llama de esperanza en medio de la guerra

SEMANA POR LA PAZ

Bogotá, 2 de septiembre de 2013.“La paz es vida: pactemos paz, construyamos convivencia”: bajo este lema La Semana por la Paz lanzó, el pasado 30 de agosto en la Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá, su vigésima sexta edición.
La Semana por la Paz es una iniciativa de la sociedad civil colombiana que se organiza para decir que la paz es posible en el país y también para exigir una salida negociada y dialogada al conflicto armado que ha durado más de 50 años.
Este año, tendrá lugar del 8 al 15 de septiembre; las y los ciudadanos en todas las regiones del país tendrán la oportunidad de sumarse a una gran cantidad de acciones colectivas por la paz.

Esta iniciativa cobra una significativa importancia este año, en el que continúan con altas y bajas las negociaciones de paz, iniciadas en septiembre de 2012 y en medio de la confrontación armada, entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

“Desde 1987 esta iniciativa que nació en la Pontificia Universidad Javeriana se viene realizando cada año en la segunda semana de septiembre”, expresó Ángela María Jaramillo, coordinadora del programa Javerianos por la justicia y la paz.

Luego, fue entregada en 1993 a la sociedad civil colombiana que la asumió, declaró Ángela Jaramillo, quien además rescató la importancia de este gran movimiento por la paz que enciende una llama de esperanza en medio del conflicto armado y de la violencia en el país.

Hoy día un importante grupo de organizaciones sociales y comunitarias, regionales y nacionales, defensoras de los Derechos Humanos, constructoras de paz, instituciones educativas, artistas, medios de comunicación, organizaciones gremiales, entre otras, participan activamente en la Semana por la Paz y le dan contenido desde sus diferentes realidades.

El Programa por la Paz de la Compañía de Jesús en Colombia, REDEPAZ, la Conferencia Episcopal Colombiana y la Pastoral Social de la Iglesia católica, con la participación de algunas universidades, congregaciones religiosas e incluso de la Alcaldía de Bogotá, siguen dinamizando la Semana por la Paz e invitando a distintos grupos de la sociedad a asumir este compromiso ciudadano a favor de la paz.

El lanzamiento de la Semana por la Paz se hizo este año en medio de una amplia protesta social, de apoyo al paro agrario, que tuvo lugar el día 29 de agosto a lo largo de todo el país.

Sólo en Bogotá se registraron como consecuencia de los disturbios tras esta jornada de apoyo al Paro nacional el siguiente balance: 2 muertos, 200 heridos, 1.500 locales afectados, 3.000 millones de pesos en pérdidas.

Bogotá amaneció el 30 de agosto, un día después de dicha jornada, custodiado por más de 5.000 militares y bajo toque de queda en las localidades de Suba, Negativa y Soacha; medidas que el gobierno colombiano dijo tomar para controlar los disturbios y prevenir nuevos actos de violencia y vandalismos en la capital colombiana. Además, el gobierno sacó a la calle 50.000 unidades del Ejército en todo el país.

Durante el lanzamiento de la Semana por la Paz, los distintos ponentes subrayaron, a la luz de esos acontecimientos, la necesidad de que no sólo se negocie en la Habana sino también con los movimientos sociales para encontrar soluciones pacíficas y dialogadas.

“Necesitamos no respuestas militaristas, sino mantener y sostener el diálogo para que sea productivo”, afirmó Ángela Jaramillo.
“Los actos de violencia le quitan legitimidad al movimiento campesino”, subrayó

Monseñor Héctor Fabio Henao, para quien “La Semana por la Paz es un espacio de dialogo y de encuentro al que todos debemos sumarnos”.
Por su parte, Luis Emil Sanabria, director ejecutivo de REDEPAZ, expresó que “la solución no se debe limitar a reforzar el militarismo sino dar respuestas a las demandas de los campesinos colombianos”.

Finalmente, Fernando Sarmiento, investigador del CINEP, agregó que “La Semana por la paz es hoy día una expresión muy importante de la movilización por la paz”.

El investigador expresó, con base en el informe anual 2012 “Movilización por la paz en Colombia”, quelas acciones colectivas de paz expresadas en marchas, concentraciones, encuentros, foros y seminarios, actos culturales y/o deportivos, han alcanzado una amplia cobertura geográfica a lo largo y ancho del país. De 1978 a 2012, se realizaron 5009 acciones principalmente en Antioquia, Bogotá, Valle del Cauca, Santander, Bolívar, Atlántico, Meta y Cauca.

La movilización social por la paz ha sido fundamentalmente pacífica; durante el último año sólo en 11 de un total de 181 acciones ha habido confrontación directa. Al contrario, se ha observado de manera general una intensificación de la protesta contra la violencia, una mejor organización de la movilización por la paz y cierto protagonismo de las víctimas en dichas acciones.

En el informe se formularon algunas recomendaciones a las negociaciones de paz en la Habana, entre las cuales: la ampliación de la participación ciudadana en la Mesa de conversaciones y la toma de conciencia de que la guerra sigue su curso, afectando a la población civil en las distintas regiones del país.

Vale subrayar que en una Declaración del SJR LAC (http://sjrlac.org/PuntoDeMira_Detail?TN=DTN-20130828091209&L=3), publicada recientemente, las personas encargadas de comunicación e incidencia en las oficinas de esta organización en Colombia, Venezuela, Panamá y Ecuador manifestaron que “ como consecuencia de la intensificación del conflicto armado en Colombia, sigue constante el flujo de personas colombianas a los países vecinos buscando salvar sus vidas, sin que los gobiernos receptores respondan oportunamente a la necesidad de protección internacional que requieren”.

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